sábado, 18 de octubre de 2008

UNA EXPERIENCIA MOVILIZANTE: "EL WIKI DE LA DIPLOMATURA"

La consigna de trabajo de participar en la construcción colectiva de un texto en torno a los conceptos de:
•Sociedad del conocimiento
•Enseñar con TIC
•Webquest
•Aprendizaje colaborativo
•Folksonomía
•Weblog
constituyó una experiencia desafiante, cargada de fuertes connotaciones afectivas que en algunos casos se trasnformaron en factores obstaculizadores del proceso de construcción conjunta. Se trata de una tarea difícil, que requiere de aprendizaje y por sobre todo un proceso constante de reflexión conjunta que ayude a desentrañar la trama de significaciones y supuestos que subyacen a la misma.
Deseo compartir en este espacio el producto elaborado por nuestro grupo.


MODULO TECNOLOGÍAS PARA EL APRENDIZAJE COLABORATIVO
En el transcurso de la historia de la humanidad, el hombre fue incorporando y apropiándose de diferentes adelantos tecnológicos.
Comprender la magnitud de la sociedad actual y establecer relaciones entre tecnología y uso social, implica entender la tecnología como “el uso del conocimiento científico para especificar modos de hacer cosas de una manera reproducible”[1]].
Si bien no es posible divorciar el concepto Sociedad del Conocimiento del concepto Sociedad de la Información, ya que ambos proyectos están ligados a la revolución tecnológica en información y comunicación ocurrida con el advenimiento de la microinformática en los años setenta bajo tres ideas : "liberación, desregulación y competitividad"[2], es necesario establecer algunas distinciones.
La sociedad actual transita por la llamada fase de la informacionalidad[3], en la que las informaciones digitales atraviesan nuestra forma de vida, caracterizada por el uso intensivo del diseño, la información y la circulación de bienes informacionales. En este contexto las TIC, sistema complejo, emergente y con regularidades internas, ocupan un lugar de relevancia en la configuración de subjetividades, en la circulación, transmisión y producción de conocimiento.
Ambos conceptos, son producto de un proyecto de países centrales que permite consolidar el sistema económico de privatización, desregulación y competitividad, en detrimento de los llamados "países emergentes". De esta forma la Sociedad de la información es una estrategia de recomposición productiva del capitalismo. Al respecto, Peter Drucker[4] explica que hay un nuevo giro del significado del conocimiento, pasando de un bien privado a un bien público, superando las relaciones sociales de producción del capitalismo.
Entre los perjuicios podemos citar: mercantilización de las relaciones sociales, educación, comunicaciones y entretenimiento, el control de la sociedad civil y los estados, la propiedad privada de los medios de producción, segmentación social y de acceso a los bienes, ampliación de la llamada "brecha digital". En síntesis, la confianza en el progreso como ideología, dista de la concepción de sujeto social, considerado como sujeto crítico para la construcción de una sociedad más justa con posibilidad de participación en los diseños tecnológicos.
La educación juega un rol central, puede colonizar o emancipar (Freire), apostar a su rol emancipador es desafiar al paradigma de la Sociedad de la Información y la Sociedad del Conocimiento develando la visión supuestamente neutral de las tecnologías, propiciando la participación crítica y democrática de sus potencialidades.
El contexto analizado lleva a pensar en la educación desde otras perspectivas y a considerar las consecuencias que trae consigo la organización de este tipo de sociedad, donde el hecho de poseer la información y el conocimiento es un factor estratégico para la transformación social.
La educación es un factor clave en este proceso y una herramienta fundamental para asegurar la construcción de una sociedad más justa. De esta forma, si entendemos Internet como "bien común" es imperioso formar “ciudadanos digitales” con derechos y obligaciones dentro de un marco etico, moral y profesional sin perder de vista un objetivo primordial, el de educar para la paz, y la gran posibilidad de modificar y recrear la tecnología a partir de su uso, otorgándole un nuevo significado.
La situación plantea nuevos desafíos y oportunidades que requiere inventar modos de mediación de las tecnologías en el aula, que logren alterar las relaciones que niños y jóvenes han construido espontáneamente con ellas y potencien su utilización en beneficio del aprendizaje, el conocimiento, el análisis de la información, el acceso a nuevas formas de organizar el pensamiento, demanda la revisión de las prácticas de enseñanza tradicionales centradas en el docente e incorporar a las TIC en la cotidianeidad institucional favoreciendo puentes de comunicación intergeneracionales.
Considerando a las TIC dispositivos valiosos que transforman los modos de pensar, percibir, conocer y sentir, su inclusión en las propuestas de enseñanza deberá responder a decisiones que justifiquen su incorporación seleccionando y evaluando los recursos en el contexto de sus posibles usos didácticos.
Una forma posible para llevar adelante esta práctica, es incorporar las "Web Quest" como estrategias didácticas innovadoras que permiten a los alumnos construir su propio conocimiento. Los docentes pueden crear sus propias "Webquest", adecuándolas a los requerimientos de sus alumnos, promoviendo el pensamiento crítico, la construcción de conocimiento significativo en un proceso de trabajo cooperativo.
Esta estrategia que facilita el acceso a documentos requiere una selección previa del docente para orientar a los alumnos reduciendo el tiempo de búsqueda de información. Desarrolla procesos en los que los alumnos gestionan la información que reciben, comparando, clasificando, induciendo, deduciendo, analizando errores y construyendo la tarea con aportes propios, incorporando el debate y el pensamiento crítico para lograr una verdadera trasformación de la información.
El sentido de la enseñanza mediante el uso de TIC, no se reduce a la idea de Web como fuente de información, sino de promover un aprendizaje social, interactivo, comunicacional pertinente ante el avance permanente e inimaginable de las tecnologías que requerirá de habilidades mínimas. Su apropiación requiere de un proceso de construcción y “co-construcción” de sentido que remite al concepto de trabajo colaborativo.
Pensar en los recursos para la tarea colaborativa es pensar en la Web 2.0, cuyas aplicaciones proporcionan servicios interactivos dando al usuario el control, convirtiéndolo en el responsable de los contenidos de internet. Un ejemplo es Wikipedia. El uso de la Web 2.0 está orientado a la interacción y a las redes sociales favoreciendo el trabajo colaborativo las wikis, weblogs o blogs, e-grupos, entre otros.
Paul Anderson[5], recuperando los conceptos de Tim O’Reilly, explicita la potencialidad que tiene la Web 2.0, como: producción individual y contenido generado por el usuario, permite a las audiencias convertirse en productores y no sólo receptores; aprovechamiento del poder de las masas o de la inteligencia colectiva, incluyéndose el fenómeno de la folkosomía donde las personas actuando de manera individual producen resultados colectivos; datos en escala épica, con la posibilidad de un manejo dinámico de los mismos; arquitectura de participación, donde el sistema toma las interacciones de los usuarios y las utiliza para automejorarse; efectos de la red desde su estructura y sus leyes; y apertura, desde sus tradiciones de trabajo y código abierto y espíritu innovador.
Cobo Romani[6] cita a Johnson (1992) quien admite que el aprendizaje colaborativo permite utilizar tres tipologías de aprendizaje: 1) Aprender haciendo: Utiliza herramientas que permiten al estudiante y/o docente la lectura y escritura en la Web bajo el principio de "ensayo-error", generando presentaciones en línea. 2) Aprender interactuando: Permite intercambiar ideas con el resto de los usuarios de Internet o con un grupo determinado. 3) Aprender buscando: proceso que incluye búsqueda de información, investigación, selección y adaptación del material encontrado.
Cobo Romani[7] incluye la idea de Lundvall (2002) y añade otro punto: 4) Aprender compartiendo: como intercambio de conocimientos y experiencias pues compartir objetos de aprendizaje enriquecen el proceso educativo.
Una herramienta de interacción social que ha tomado dimensiones impensadas en su inicio es el WebLog o blog, “sitio web personal autogestionado compuesto por entradas individuales ordenadas mediante cronología inversa”[8]. Concebidos como herramienta de publicación personal van incorporando mayores funcionalidades convirtiéndolos en herramientas de interacción social.
Cuando un usuario-autor crea un video, publica una foto, etc., agrega una etiqueta para que los demás usuarios puedan acceder a esa información mediante un motor de búsqueda. Genera un sistema de clasificación abierto, espontáneo, caótico y descoordinado. De ahí el término acuñado por Thomas Vander Wal para referirse a ellas: taxonomías populares (folks es 'popular' en inglés). La folksonomía se aparta de las estructuras jerarquizadas para aproximarse a una organización basada en la colaboración de las personas para ordenar/clasificar la información mediante etiquetas o tags. Las categorías son creadas y administradas libremente obedeciendo a las decisiones de etiquetado de los propios usuarios. Podemos citar aquí sitios como: del.icio.us (enlaces favoritos), Flickr (fotos), Tagzania (lugares), flof (lugares) o 43 Things (deseos).
El desarrollo de estas nuevas tecnologías ha permitido expandir las posibilidades de vincular a la escuela en forma de redes, que a diferencia de los sistemas jerárquicos tradicionales, pueden ser movilizadas por iniciativas de los participantes y no sólo de la cúpula de la organización.
Como consecuencia de lo explicitado, esta propuesta vivencial de trabajo colaborativo nos interpela como partícipes de un tejido vivo que incluye lo tecnológico-social-humano. Sin duda el resultado de la escritura colectiva es de una complejidad y riqueza mayor a la suma de los aportes individuales. En el camino se ha generado una nueva interfase con reglas de autorregulación propias que fuimos habilitando para dar lugar a un nuevo conocimiento y a la reflexión conjunta.


Me interesa rescatar también las producciones de los otros grupos que da cuenta de la riqueza y singularidad que otorga el trabajo colaborativo, y particularmente recupero un video que propusieron desde uno de ellos.


jueves, 25 de septiembre de 2008

Tomando distancia de la realidad, penetrando entre sus pliegues


La experiencia cotidiana se presenta como la propia realidad y acaso también como la única posible. Así como también la creencia de que la manera en que vemos el mundo refleja el mundo tal como es. Es desde la posibilidad de tomar distancia de esta realidad, cuando se hace posible pensarla, comprenderla y mirarla desde otro lugar.

La cuestionabilidad de la visión dualista del mundo, tiene un largo desarrollo, sin embargo se mantienen posturas que intentan dar prioridad al “dentro” (primacía del individuo) o al “afuera” (primacía del entorno o de la sociedad). Se hace necesario recuperar la afirmación de Watzlawick (1995) en que la comprensión de los fenómenos deriva de la relación, entre el “dentro” y el “afuera”, desbordando así el ámbito de lo personal: alma y sociedad son dos conceptos inseparables. En este sentido afirma, estamos determinados mediante las propiedades del sistema al que pertenecemos, pero también estamos en condiciones de poder intervenir de modo autónomo y de generar cambios. Entre el individuo y el sistema se da una interdempendencia mutua. Desde la perspectiva del constructivismo radical es posible diferenciar entonces, entre dos realidades: una de primer orden, dada por la percepción directa por los órganos sensoriales y otra de segundo orden, consistente en la atribución de sentido, de valor y de significación a dicha percepción. En palabras de Heisemberg (1959), “La realidad de lo que podemos hablar jamás es la realidad en sí, sino una realidad sabida e incluso, en muchos casos, una realidad configurada por nosotros mismos... Presisamente, para nosotros se da sólo el mundo en el que el concepto ‘existe’ tiene un sentido” (Heisemberg, citado por Watzlawick).

En esta misma línea de pensamiento, la perspectiva relacional de la mente, expresada en las ideas pioneras de Bateson (1998) respecto a una concepción sistémica y cibernética de la comunicación, representa un paso adelante respecto a la forma de pensamiento causalista y lineal dando lugar a otro de carácter circular. Para este investigador, la mente es interacción y la comunicación está determinada por un contexto que configura ciertas condiciones de producción y de significación. La comunicación es definida como “un conjunto que incluye a todos los procesos a través de los cuales la gente se influye mutuamente: un más allá del cuerpo que traspasa el perímetro biológico mediante extensiones de la mente, que en su alcance comunicativo, mediante los efectos de esas extensiones y de sus trazas informativas, se convierten en puntales y vigas de cohesión psicológica y social, de interacción, identidad y pertenencia a un contexto dado (el sobresaltado es personal).

Las reflexiones aquí vertidas permiten entender que una vida sin un supuesto sobre la realidad, esto es, sin un sentido, es insostenible. De allí la búsqueda permanente del sentido por el sujeto humano, donde la imaginación y la esperanza constituyen la fuerza vital creativa. La atribución de sentido es entendida como modo de edificación, de construcción inventiva de la realidad. Sin embargo, la idea de que no nos encontramos con el mundo, sino que lo inventamos resulta para muchos incomprensible.

Un ejemplo de cómo el contexto no pudo ver una nueva realidad construida, se muestra explicitada en la conferencia de Alejandro Piscitelli (2004) presentada en el II Congreso –ONLINE OCS, a partir de reconstruir el origen de Internet:

En 1959 Paul Baran, a quien el gobierno norteamericano le solicita el diseño de un sistema de comunicación que fuera capaz de detener un presunto ataque soviético, plantea que la estructura ideal para dichos fines debía ser una red distribuida en forma de retícula. Para ello, hacía falta un sistema de comunicación inexistente en ese momento por lo que el mismo abogó por la creación de un sistema de comunicación digital. Sus ideas no fueron escuchadas y aquello sólo era una posible realidad en las representaciones del ideólogo, el contexto no pudo dar cabida a la nueva creación: Las resistencias económicas y culturales impidieron que tal propuesta se concretara. Sin embargo, aquellas ideas que naufragaron, pudieron verse valoradas diez años más tarde, cuando ARPA por caminos alternativos llega al mismo lugar, en un contexto local e internacional que le da cabida, surgiendo de esta manera Internet.

Ubicados en el contexto actual, (el desarrollo de la cultura se presenta en) se pone de relieve en el desarrollo de la cultura la denominada Tercera de las Fases o discontinuidades culturales: la de la informacionalidad, en la que las informaciones digitales son claves y atraviesan nuestra forma de vida. Este modo de vida denominado por algunos oralidad secundaria y por otros como vida tecnológica, está caracterizada por el uso intensivo del diseño y la información y circulación de bienes informacionales (Kiektik, M., 2008). Algunos hablan de la era del vacío, en donde el aburrimiento o el fracaso en la búsqueda del sentido, se relaciona con el aumento en las tasas de consulta por temor, pánico y trastornos de la ansiedad y con una homogenización global de las prácticas sociales y los consumos culturales. Este mismo autor, va a decir que somos lo que las tecnologías del conocimiento nos hacen ser (Kiektik, 2006: 1). De esta manera, frente a la revolución mediológica acaecida (desde la palabra oral, escritura, imprenta. Televisión, Internet…) las transformaciones producidas suelen aparecer acompañadas por cambios en las formas de cognición y en los modos de apropiación.

En este contexto informacional, la Web se constituye en un nuevo soporte intelectual (Piscitelli, A., 2004), convertido en un ecosistema informacional gigantesco, que puede ser utilizado como laboratorio físico (y metafísico) para testear el comportamiento humano y la interacción social… En este mismo sentido Google, uno de los buscadores destacados, es denominado como la gigantesca red transparente de construcción de relevancia y por lo tanto sentido, a partir de su complejo sistema de ranking y puntajes.

Sin embargo las NTICS como sistema complejo, emergente y con regularidades internas, presenta una fuerte consistencia interna. La red en su evolución, asume un carácter anárquico, auto-organizado y fundamentalmente local y distribuido.

De esta manera se advierte que su incidencia en las interacciones sociales, da por resultado formaciones espontáneas de comunidades de carácter virtual, de acciones colaborativas de intercambio y producción. Un ejemplo de ello lo constituye la manera en que los jóvenes se van autoorganizando formando “MOBS” o pandillas, tribus y asociaciones lúdicas. Un caso puntual es la reciente formación de la tribu de los “Floggers” vinculados a través del fotologs, con un nivel de participación imprevisible y que se proponen como sistemas de identificación que incluso los ha llevado a enfrentarse con otros grupos hasta llegar a la violencia física (el pasado miércoles 3 de setiembre un grupo de bloggers se dieron cita en el Abasto-Buenos Aires, en donde se enfrentaron con un grupo de Emos, provocando destrozos). Según Hpward Rheingold (citado por Kiektik, 2006: 5), la emergencia de comunidades móviles, digitales masivas permanentes generará nuevos tipos de tribus (MOBS) urbanas interconectadas.

En la sociedad digitalizada, todo lo que se sumerge en la superficie on line se convierte en público, adoptando nuevas formas de vincularse, agruparse, e incluso intimar. En este escenario nativos y migrantes son los protagonistas y la producción de conocimiento se ve mediatizada por la dinámica y dimensiones que las redes adoptan, atravesando las experiencias particulares.


Referencias

- Kiektik. Mario Luca (2006): Nuevas Tics, nuevas preguntas y propuestas. Exposición en Foro Internacional “Adolescentes, Jóvenes & Tics en la lucha contra el VIH-SIDA, Lima Perú.

- Kiektik. Mario Luca (2008): Conectándonos en red. Desarrollo Sesión 1 del Módulo Técnicas de Trabajo Colaborativo, Diplomatura en Educación y Nuevas Tecnologías. FLACSO.

- Watzlawick, Paul (1995): El sinsentido del sentido o el sentido del sinsentido. Editorial Herder: Barcelona.

Webografía

- Alejandro Piscitelli (2004): La Web como sistema virtuoso/vicioso.

http://www.cibersociedad.net/congres2004/grups/fitxacom_publica2.php?grup=99&id=676&idioma=es


jueves, 29 de mayo de 2008

¡Hola a todos!

Hoy comenzamos un viaje compartido, pero con significaciones, sensaciones y valoraciones personales. Cada uno llegó con su valija, mochila, bolso, en ella lleva sueños, conocimientos, deseos, alegrías, expectativas, pero también están allí arrinconados y apretujados los miedos, las dudas y tristezas.

El mundo está surcado por las nuevas tecnologías que irresolublemente atraviesan a modo de rayo de luz nuestras vidas, nuestros vínculos, nuestro futuro…

Los niños y jóvenes han transitado la constitución de su identidad en estos espacios, caminos y ambientes signados por la tecnología. Nosotros en cambio, necesitamos disponernos a subir en esta nave que parece alejarse siempre que uno quiere abordarla.

Una pregunta que me inquieta, está relacionada con las prácticas de subjetividad que se producen en estos contextos: Los modos en que los sujetos se constituyen en particulares circunstancias; también es necesaria la pregunta acerca del lugar que los dispositivos escolares ocupan en relación con esta formación y por supuesto cuál es el nuestro como educadores.

Silvia Duschatzky y Cristina Corea (2006), expresan que las formas de producción de la subjetividad no son universales ni atemporales sino que se constituyen en condiciones sociales y culturales específicas. En este proceso de subjetivación toman importancia los referentes o patrones de identidad, la propia autoridad simbólica, los discursos que interpelen, nombren y convoquen a los sujetos, les asignen un lugar en la trama social y los habiliten para la constitución de los propios discursos. En el contexto actual, la subjetividad ya no depende prioritariamente de las prácticas y discursos institucionales sino, que sus marcas se producen en el seno de prácticas no sancionadas por las instituciones tradicionales como la escuela y la familia.

En palabras de Cecilia Bixio:

“Los niños y jóvenes están ‘inventando’ un nuevo mundo en el que la tecnología es mucho más que una herramienta, es el soporte material de nuevas producciones culturales y subjetivas.

El uso del celular los ha llevado a idear una nueva escritura, los espacios donde se encuentran a compartir con sus pares los ha llevado a concebir nuevas formas de lazo y de vínculos, los tiempos apresurados y furtivos de acercamiento afectivos los ha llevado a imaginar nuevas relaciones y nuevas palabras para designarlas.

La televisión y la red Internet los ha llevado a construir modos de lectura donde imagen, sonido y escritura tienen una pregnancia estética que rompe con la lógica lineal del razonamiento adulto.

Y esto no es sólo brecha intergeneracional, que la hubo siempre.

También tenemos que comprender esas transformaciones como un acontecimiento que implica, diría Arendt, una ruptura histórica donde ya el pasado no tiene modo de ser recuperado en su formato original, sino reconstruido en un nuevo formato, virtual, donde el relato ya no se anuda secuencialmente, sino que es desvastado todo el tiempo por el acontecimiento que sorprende.

Es así que hoy necesitamos recurrir a otros modos de relato porque, después de que aquél grupo de adolescente produciendo lo que llamamos ‘un acto de violencia sin sujeto’, ingresara a una escuela con arma y matara a mansalva, después de aquél acontecimiento ya no podemos contar (ni pensar) de la misma manera el relato de la educación y sus instituciones.

Ya nuestras prácticas no son las mismas. La escuela ha dejado de ser un lugar seguro, ya no puede ser homologado a un segundo hogar. Tampoco es ya el templo del saber. Porque esto que interrumpió en la historia del pensamiento sino una experiencia histórica. Estamos en presencia de lo que Corea y Duschatzky designan como ‘destitución simbólica de la escuela’. ”

(…) Hay función de desacople y no continuidad en la historia. Para recuperar nuestro pasado habremos de entender antes que vivimos un mundo nuevo y que tenemos la responsabilidad de construir los dispositivos que sean necesarios para habitarlo y las palabras que sean necesarias para nombrarlo.

Hay un pasado y un presente que no se anudan más, hoy inauguramos un nuevo futuro, pero ¿con qué lo vamos a construir?

(…) La ilusión nos permite rescatar la utopía de que es ‘posible’

(…) Habitar este nuevo mundo es ser capaces de inventar, también nosotros, nuevas teorías y prácticas y ponerles nuevas palabras. Porque habitar el mundo es habitar en el lenguaje y si no logramos habitar en el lenguaje quedamos mudos y desconcertados” (Bixio, C., 2006, 9 a11)

Es aquí nuestro compromiso… o podemos ser meros espectadores.

Los invito a compartir esta aventura!!!

Mónica

miércoles, 28 de mayo de 2008

Un Viaje de Aprendizaje con las Nuevas Tecnologías

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